Nueve meses de espera mientras el cuerpo sufre grandes cambios y el menor movimiento acaba de requerir un esfuerzo máximo. Paradójicamente, el ejercicio resulta más necesario que nunca en la gestación. La natación es una excelente opción de ejercicio físico para la mujer embarazada por numerosos factores. Uno de ellos es la disminución del peso dentro del agua. De esta manera logramos que la embarazada se mantenga activa, logramos que realice un trabajo aeróbico para evitar el aumento de peso superior a lo aconsejado. La natación hace trabajar prácticamente todos sus músculos desde el cuello hasta los tobillos, pero sin exponerla a un gran esfuerzo, gracias al aligeramiento del peso dentro del agua.Así pues la natación en combinación de unos ejercicios específicos para este periodo tan concreto, ayuda a eliminar líquidos y prepara los músculos para el parto. La natación es, sin duda, la mejor opción.